La propaganda feminista desde la cuna del cine se intensifica, esta vez con la película de próximo estreno “Sufragistas”, interpretada entre otras por Meryl Streep y Helena Bonham Carter.

Según la sinopsis la película nos  cuenta la historia de las sufragistas inglesas en los albores de la Primera Guerra Mundial, por supuesto, nos venderá una versión edulcorada del movimiento.

En favor de la precisión histórica del film hay que decir que si  las vemos poniendo bombas y  lanzando piedras, aunque a la vez  se le quita hierro al pequeño detalle irrelevante de estas insignificantes actividades terroristas llamándolas activismo, vistiéndolas de heroicidad y   justificándolas con frases como: “no nos han dejado alternativa” -alguien ingenuo podría decir que siempre hay alternativa a la violencia-,   fue antes de que las mujeres “tuviesen voz” -por lo visto eran mudas en 1912-, “tuvieron que luchar por su libertad”,  obedecían a los hombres pero no podían seguir así,  etc.

Aunque  seguramente pasen muy por encima de estas acciones, hay otras que también podrían representar, cosas como entregar plumas blancas para avergonzar a los hombres que se negaban a ir a la guerra,  lanzar discursos racistas, simpatizar con el KKK, etc.  Como la acción sucede en Inglaterra tampoco dirán nada de otro de los  principales logros de este llamado primer feminismo: la ley seca, pero ese es otro tema.

Otro detalle tendencioso que observamos en el tráiler y que seguramente sea el tono del resto de la película,  es el modo maniqueo en que se representan hombres y mujeres, ellas seres de luz, ellos malvados opresores que se burlaban de las mujeres por pedir el voto.

Esto no fue así en absoluto, igual que debemos tener claro  que ni todas las feministas son mujeres ni todas las mujeres son feministas, lo mismo puede decirse del sufragismo. Muchas mujeres se opusieron al voto femenino y se burlaron de las sufragistas, igual que muchos hombres  defendieron el voto femenino, tal y como nos cuenta el blog Quien se beneficia de tu hombría:

En esta foto de 1911 podemos ver a hombres desfilando en las calles de Nueva York para pedir el sufragio femenino.

mensuffragemarchLa Liga Nacional de Hombres por el Sufragio Femenino tuvo hasta 20.000 miembros, aunque desde luego hubo muchos más partidarios fuera de ella. Cito del artículo perteneciente al Museo Nacional de Historia de la Mujer: Entre la década de 1910 y 1920, los legisladores varones acordaron medidas para implementar el sufragio femenino en los Estados. Millones de votantes varones votaron para aprobar dichas medidas. Los sindicalistas en particular, eran con frecuencia partidarios del sufragio femenino. Al mismo tiempo, la Asociación Nacional contra el Sufragio Femenino, contaba con unas 41.000 mujeres opuestas al voto femenino (p. 3), y se cree que pudo llegar hasta las 600.000, aunque esta última cifra parece un tanto exagerada.

 

Un acto especialmente doloroso para un amante del arte que probablemente también ignorará esta película  fue como varias sufragistas intentaron destruir obras de arte como si de terroristas del  Isis se tratara, entre otras “La Venus del Espejo” de Velázquez, fue objeto de uno de estos ataques.

London, England, UK --- Woman attacking the painting The Rokeby Venus by Diego Velazquez. --- Image by © Stefano Bianchetti/CorbisMary Richardson, la mujer que intentó destruir “la Venus del Espejo”  fue  todo un elemento, que pasó del terrorismo sufragista al fascismo, entrando en 1932 a formar parte de La Unión de fascistas Británicos (BUF) pues según ella era el “único camino a una Bretaña aun más grande”.

Su anterior actividad como sufragista hay que entenderla en en contexto más amplio de las actividades violentas llevadas a cabo por sufragistas. Richardson se unió a una de las más radicales en Inglaterra, la Unión Política y Social de Mujeres (WSPU) grupo liderado por Emeline Pankhurst.

En este periodo bajo la bandera “sufragista” cometió toda serie de delitos como iniciar varios incendios, destrozar las ventanas del Ministerio del Interior y la prisión de Holloway o bombardear una estación de ferrocarril, atentados por los que fue detenida en tres ocasiones.

Se suele presentar a las sufragistas como víctimas de detenciones injustas, y como a causa de ellas las sufragistas hacían valerosas “huelgas de hambre”. El relato victimista continua porque se las alimentaba de manera forzada en estas huelgas para salvarles la vida, malditos machirulos. Mary Richardson fue una de las primeras mujeres en ser alimentada forzosamente en la cárcel durante una huelga de hambre, y como vemos no se corresponde para nada con esa imagen que nos quiere vender el discurso hegemónico de una pobre mujer inocente y luchadora por la libertad en huelga de hambre como protesta por una detención injusta. Lo cierto es que a las feministas se les daba trato privilegiado, sus detenciones estaban más que justificadas y los periodos que pasaban en la cárcel nunca duraban mucho comparado con el alcance de sus actividades.

El ataque  al cuadro de Velázquez se produjo en 10 de marzo de 1914 en la National Gallery de Londres, con un hacha que Mary Richardson consiguió introducir camuflada bajo la ropa.

Posteriormente declaró: “He tratado de destruir la imagen de la mujer más bella en la historia mitológica como protesta contra el Gobierno de la destrucción de la señora Pankhurst, que es el personaje más bello de la historia moderna”.

 

Richardson-VenusEn una entrevista en 1952 comentó que no le gustaba “la manera en que los hombres que visitaban el museo permanecían asombrados todo el día frente al cuadro”  y describió su ataque: “El primer golpe con mi hacha rompió el cristal protector. Pero, por supuesto hizo algo más que eso, hizo que el detective del museo se levantará de su silla con el periódico aún en su mano y rodeará su lujoso asiento de terciopelo rojo mirando a la cúpula de cristal que acaba de ser reparada. El ruido del cristal también llamó la atención del guarda que en sus frenéticos intentos por alcanzarme resbaló en el pulido suelo y cayó de cara, por lo que tuve un tiempo extra para asestarle cuatro cuchilladas más antes de ser atacada”.

Otras actividades violentas  del sufragismo en Inglaterra  durante los siete meses anteriores a la Guerra de 1914 fueron reflejadas por la prensa: “tres castillos escoceses destruidos por el fuego en una sola noche. La Biblioteca Carnegie de Birmingham fue quemada. El cuadro El Maestro Thornhill del pintor George Romney, de la Galería de Arte de Birmingham, sufrió un atentado por parte de Bertha Ryland, hija de una conocida suffagista. También fueron atacados el retrato de Carlyle de Millais en la National Portrait Gallery, y un gran número de imágenes, como un dibujo de Bartolozzi en la Galería Doré que quedó prácticamente destruido. Por todo el país, muchas mansiones vacías fueron incendiadas, incluyendo Redlynch House, en Sommerset, donde  los daños se estimaron en 40.000 £. Se incendiaron estaciones ferroviarias, muelles, pabellones deportivos y pajares. Se intentó hacer explotar depósitos de agua. Una bomba estalló en la Abadía de Westminster, y otra en la iglesia de San Jorge, en Hanover Square, donde la famosa vidriera de los Malines quedó dañada. Ciento cuarenta y un actos de destrucción se contabilizaron  durante los primeros siete meses de 1914. “

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